Argentina. La emisora antártica LRA36 Radio Nacional “Arcángel San Gabriel”.
Posted on agosto 23, 2012 (Por Juan Carlos Salvia – Subof My MEF (R) EA – EDB)
El 20 de octubre de 1979 comenzaban las primeras emisiones de Radio Nacional “Arcángel San Gabriel”.
Su emplazamiento se ubica a los 63º 23’ de latitud sur y 56º
59’ de longitud oeste, en la Bahía Esperanza, extremo norte de la
Península Antártica. Bañada por el Estrecho Antártico, y recostada sobre
las estribaciones del monte Flora y los cerros Taylor y Pirámide.
Una geografía distinta a otras ya conocidas en nuestro medio… A veces suele ser paradisíaca, otras tempestuosa,
con sensaciones térmicas extremas de alrededor de 50 grados bajo cero,
sustanciadas por los vientos huracanados que superan en algunas ocasiones los 250 km/h, difícil de imaginar para quienes habitan en las zonas urbanas (…).
Dentro de ese entorno, el proyecto de la radio nacía años atrás con
fundamentadas razones. Sin los adelantos tecnológicos con que se cuenta
en la actualidad, y con la sensación que embarga al hombre inmerso en la
larga vigilia del invierno antártico. Carente de un contacto con una
emisora radiofónica audible que le devuelva el “sonido” correspondiente a
sus imágenes más queridas… El contraste con la potencia de la BBC de
Londres, o Radio Moscú, o Radio Nederland de Holanda. Con excelente
potencia de audio las tres, pero con un enfoque filosófico diferente. Y
en contraposición, las señales de las radios de Buenos Aires, que de
acuerdo al capricho de las capas ionosféricas se desdibujaban hasta
dejar simplemente un carraspeo ruidoso en el parlante… Y nada más!..

Una primera experiencia traviesa fue la utilización de una las
frecuencias de los canales meteorológicos del móvil marítimo en la
nochebuena de 1978. Por ese medio técnico se difundieron villancicos, y
posteriormente la misa de gallo ofrecida por el capellán de Base
Esperanza presbítero Buenaventura De Filippis. La transmisión fue
captada por las estaciones antárticas argentinas y extranjeras
hispanoparlantes con excelente margen de aceptación.

Y
de allí en más, el planteo hacia las autoridades nacionales, los
trámites ante la entonces Secretaría de Comunicaciones, el Ministerio de
Relaciones Exteriores y Culto, la Secretaría de Información Pública.
Finalmente superados esos pasos, una lluviosa mañana, el 24 de agosto de
1989 zarpaba desde el Puerto de Buenos Aires del flamante Rompehielos
“Almirante Irízar”
en su viaje inaugural. Sus amplias bodegas cobijan víveres,
indumentaria, combustibles y materiales diversos para reabastecimiento
de las Bases.

Pero, además un
transmisor
de 1200 watts, una consola de transmisión, grabadores, columnas de
cemento para transporte de cables de energía eléctrica, torres, antenas,
material de difusión y accesorios diversos. Su hangar aloja
también a dos helicópteros “Sea King” de la aviación naval. Ellos, en el
confín austral de la patria cumplirían la última etapa del transporte,
dejando sobre la helada superficie al material seleccionado y a seis
hombres expertos en comunicaciones.
Fueron dos bonaerenses
Francisco “Paco” Vilá y quien redacta esta crónica; el catamarqueño
Oscar Jorge Martínez; el porteño:
Antonio Luis Pascual; y los santacruceños
Felipe Cuenca y
Victoriano Garay. La misión encomendada fue unirse a la dotación que invernaba en la Base Esperanza para consolidar el proyecto.

Posteriormente,
y a partir del 17 de septiembre, fecha de arribo a bahía Esperanza, se
suceden las jornadas de arduo trabajo desafiando a una naturaleza
hostil. Situaciones impredecibles donde se alternaban los logros y
alguna frustración. Las añoranzas por lo que quedó atrás en el
continente, y la ansiedad lógica por ganarle al tiempo cronológico y a
la impredecible meteorología antártica. Mediante el empleo de geodestas
expertos se logró efectuar las marcaciones para la direccionalidad y el
plano horizontal de una
antena rómbica, ideal para
asegurar la calidad de las emisiones.De tal manera, se logró superar el
plano inclinado que se produce cuando el sitio de instalación es
montañoso e irregular.
La altitud de las torres debe ser menor en los planos elevados y
mayor en los planos bajos. No fue fácil horadar rocas a pico, pala,
punta y barreta, para emplazar el basamento de las torres y las riendas
de sujeción. Licuar luego la nieve y convertirla en agua bullente,
generando después el hormigón con las piedras de la costa y el agregado
de cemento portland con el adicional del fraguante rápido. Con ese
material, rellenar el encofrado previsto para el emplazamiento posterior
de torres y anclajes de sujeción.
Tampoco resultó fácil colgar posteriormente los rollos del resistente alambre
“Copperweld”
que conformaría el rombo con tres planos de 53 metros de lado, y que
sería en definitiva el encargado de lanzar al éter la futura
programación.
Además el tendido de las largas líneas de alimentación que
trasportarían la energía eléctrica para alimentar los equipos. Mucho
menos, voltear paneles laterales de la casa habitación para poder
introducir los módulos de aquél gigantesco equipo de transmisión de onda
corta, junto a las consolas de transmisión. Volver a restaurar la casa.
Acondicionar simultáneamente el grupo electrógeno de energía trifásica
para alimentar los equipos, tampoco resultó una tarea fácil.
Pero la perseverancia y la profesionalidad vencieron todos los imponderables con los cuales se tropezó.
La
primera salida al aire con el apoyo de LRA10 Radio Nacional Ushuaia y
LRA24 Radio Nacional Río Grande, marcó un hito en la radiotelefonía
argentina. Era la primera y única radioemisora del mundo que emitía en prueba desde el continente blanco!…
Finalmente
a las 11:20 hora de Argentina del sábado 20 de octubre de 1979, el
locutor anuncia “Aquí LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel en su
frecuencia de 6030 Kilohertz, banda de 49 metros, emitiendo desde Base
Esperanza en la Antártida Argentina, juntamente con las emisoras que
integran la cadena oficial de radiodifusión!… “La Primavera”, milonga de y por
Víctor Velásquez,
fue la primera composición difundida a los cuatro vientos del mundo
como mensaje de argentinidad. Luego vendrían otros logros donde
primarían las historias antárticas, salpicadas con música nacional.
El primer programa unitario llamado
“Horizontes de Hielo”
que trató de amalgamar comentarios puntuales sobre actividades de la
Base Esperanza y el Fortín Antártico Sargento Cabral. Así también
actualidades de las otras Bases Antárticas Argentinas. Los informes
glaciológicos y meteorológicos cuya utilidad alcanzaba a quienes
navegaban por la Antártida, sin distinción de países, razas o credos,
también tendrían cabida en las emisiones.

Foto: Fundación Marambio
http://www.marambio.aq/radioarcangelsangabriel.html)
Los primeros operadores de cabina técnica y planta
transmisora fueron los Sargentos Primeros Eduardo De Carli y Horacio
Barbagallo. En la locución, se desempeñaron junto a mí, la señora
Silvia Arnouil y posteriormente
María Cristina Graff. En la segunda dotación que también tuve el privilegio de integrar, debo hacer mención que
previo curso en el ISER (Instituto Superior de Enseñanza de Radiodifusión) fueron locutoras las señoras
Graciela Noemí Gerpe de Calmón,
María Medina y el Teniente 1ro.
Daniel Borgna. En la apoyatura técnica los Sargentos Primeros
Ricardo Fidel Chidichimo y
Marcelo David Posse.
El sueño estaba cumplido. Quizás todo lo expuesto ya forme parte de la
anécdota. En la bruma del recuerdo quedarán las añoranzas de escuchar
una radio argentina que acompañaría a nuestros compatriotas en la larga
vigilia antártica. En la osadía previa de emitir en las frecuencias del
móvil marítimo con equipos no convencionales los villancicos de la
nochebuena de 1978, y luego la misa de gallo; o el titánico esfuerzo de
la totalidad de los integrantes de la Base Esperanza y del Fortín
Antártico “Sargento Cabral”. El sueño ya estaba cumplido. Posteriormente
centenares de radioescuchas nos ofrecieron su testimonio
escrito dando cuenta de recepcionar nuestra señal en dispares puntos del
Planeta.

(Crédito: Paul Ormandy)

Las dotaciones subsiguientes de LRA36, ya constituida oficialmente,
perfeccionaron los aspectos técnicos y operativos. Las horas de
irradiación fueron ampliadas y la era de los satélites de comunicaciones
tendieron su puente, superando el aislamiento con las gélidas latitudes
que nos separaban de ese suelo lejano y querido, rodeado de mares
tempestuosos y fosas marinas abismales.
A
unque actualmente no operativa por reparaciones técnicas, se
la ha escuchado desde las 19:00 horas en la frecuencia de 15476
Kilohertz.
Vaya el merecido reconocimiento a la dotación 1978/79 de la Base de
Ejército “Esperanza” a quien la cabrá el mérito de haber participado en
la difícil empresa de construir la primera radiodifusora antártica
oficial del mundo.
A los soldados voluntarios que aportaron su heroica cuota de arduo
trabajo en la campaña antártica del verano. A la Armada y a la Fuerza
Aérea, que facilitaron el transporte de los elementos necesarios.

A los directivos de
LRA1 Radio Nacional Buenos Aires,
a su personal técnico, locutores, administrativos, y muy especialmente a
los productores del Noticioso por su infinita paciencia y dedicación.
Un agradecimiento paralelo a la colega
LS5 Radio Rivadavia que mediante su
“Oral Deportiva”
nos brindó la oportunidad de salir al aire en etapas previas haciendo
difusión de nuestro quehacer antártico los días domingos, en el espacio
del fútbol.

Federico Bogert, Silvina Gutierrez (de pié), Natalia Cortez y Rosalia Morán (sentadas).
También el recuerdo imperecedero a todos los hombres y mujeres,
civiles y militares, que transitaron mares, cielos, y la maravillosa
“Pampa Blanca”
de nuestro vértice más austral, desde un lejano 22 de febrero de 1904
en las Islas Orcadas del Sur. Ellos fueron estableciendo el vínculo
hacia los que luego se diseminaron por otros lugares de nuestro sector
antártico. Ellos también transitaron kilómetros de patrullas gauchas
bajo el sol reticente a mostrarse mimetizado por las tormentas, o
también alumbrados por las fugaces estrellas increíbles de la noche
polar.

A
todos los Antárticos, los del otro siglo y los del actual, que hicieron
posible el cumplimiento de más de un centenar de años de ocupación
efectiva y permanente -hecho no emulado por ningún otro país- y en
algunos casos puntuales, a costa de sus propias vidas!
Publicacion:FM Universo 93.3 MHz. Corrientes-Capital-Republica Argentina
Ramon A. Bohle - Edid A. Medina